
Foto: Gerda Arendt · CC BY-SA 4.0
Un campamento que se hizo ciudad
El 24 de junio de 1478 el capitán Juan Rejón fundó el Real de Las Palmas, un campamento militar en la orilla del barranco Guiniguada; la isla quedó incorporada a la Corona de Castilla en 1483. En 1492, de camino hacia el oeste, Colón recaló aquí para reparar el timón de una de sus naves. El barrio que creció alrededor de aquel campamento, con sus calles de adoquines y sus casas señoriales, fue declarado Conjunto Histórico-Artístico en abril de 1973.
La plaza y la catedral
La Plaza de Santa Ana se diseñó desde el principio como espacio cívico y administrativo, un modelo que después repitieron muchas ciudades americanas. La custodian ocho perros de hierro fundido, los «perros de Santa Ana», instalados a finales del siglo XIX, y la rodean las Casas Consistoriales de 1856 (hoy oficina de turismo y colección de arte), el Palacio Episcopal y el Archivo Histórico Provincial. La Catedral de Santa Ana se empezó en 1497 y tardó siglos en terminarse: gótica por dentro, neoclásica en la fachada. Desde su torre sur tienes una de las mejores panorámicas de la ciudad.
Casa de Colón, museos y mercado
La Casa de Colón ocupa la antigua Casa de los Gobernadores, en el lugar exacto de la fundación; abre como museo desde 1954 y cuenta la historia de Canarias y su relación con América, con una sección dedicada a los viajes de Colón. A pocos pasos, El Museo Canario (1879) guarda el mayor fondo sobre los antiguos canarios; la Ermita de San Antonio Abad, el primer templo de la ciudad, es donde la tradición sitúa a Colón rezando antes de partir, y el CAAM programa arte contemporáneo. El Mercado de Vegueta, de 1858, ocupa el solar donde ya se vendía al aire libre desde 1787 y es el mercado de abastos más antiguo de Canarias: quesos y vinos de las islas, y churros para desayunar. Las calles peatonales entre Mendizábal y La Pelota se han llenado de restaurantes y terrazas.
Cuándo ir
Vegueta se recorre a pie en una mañana. El mercado funciona en horario de mañana de lunes a sábado, y la catedral, la Casa de Colón y los museos tienen horarios propios, así que consúltalos antes de ir. Al caer la tarde el barrio cambia de ritmo: terrazas, tapas y vida en las plazas.
Consejos
- Sube a la torre sur de la catedral para ver la ciudad entera de un vistazo.
- Desayuna en el Mercado de Vegueta y pregunta por los quesos de la isla.
- Vegueta por la mañana y Las Canteras por la tarde: las dos caben en el mismo día.
- Al anochecer, las calles peatonales junto al mercado son el sitio de las tapas.


