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Playa de Las Canteras

Las Palmas de Gran Canaria tiene en Las Canteras una playa de más de tres kilómetros en pleno centro, protegida por La Barra, un arrecife que convierte media bahía en una piscina natural. Se recorre entera por un paseo peatonal que va de los pescadores de La Puntilla a las olas de La Cícer y termina en el Auditorio Alfredo Kraus.

Playa de Las Canteras
Foto: Nicolas Vigier · CC0

La Barra, el arrecife que lo cambia todo

Los vecinos llaman La Barra a la barrera rocosa que corre paralela a más de la mitad de la playa: un arrecife calcáreo de más de 100.000 años que actúa como rompeolas natural y sostiene un ecosistema propio de flora y fauna marinas. Gracias a ella, el agua de la mitad norte de la bahía está en calma casi siempre; con marea baja puedes nadar o caminar hasta la propia barra y hacer snorkel entre cientos de especies subtropicales. Donde la barra se acaba entra el mar abierto: La Cícer, junto al Auditorio, es el tramo de los surfistas, con olas conocidas por surferos de medio mundo.

De La Puntilla al Auditorio

Más de tres kilómetros de arena acompañados por un paseo peatonal con cafés, heladerías y terrazas. En el extremo norte, La Puntilla conserva a los últimos pescadores del barrio y las terrazas de pescado fresco; siguen Playa Chica, la zona más familiar, y Playa Grande, la más concurrida. El paseo termina en el Auditorio Alfredo Kraus, que Óscar Tusquets concibió como una fortaleza sobre las rocas, con esculturas marinas de Juan Bordes y un ventanal de 100 m² detrás del escenario de la Sala Sinfónica que mete el Atlántico en el concierto. Acoge el Festival Internacional de Música de Canarias y el Festival de Ópera de Las Palmas; en los jardines, una escultura de bronce de más de ocho metros homenajea al tenor grancanario que le da nombre.

Cuándo ir y qué esperar

La playa vive todos los días del año y a cualquier hora, y las terrazas del paseo sirven desde el amanecer hasta bien entrada la noche. Hay socorristas, aseos accesibles, baño asistido y un recorrido adaptado para personas con movilidad reducida; la ciudad presume de que casi cada día se distinguen Tenerife y el Teide desde la arena. Está a unos cinco minutos a pie de la terminal de cruceros, y el Parque Santa Catalina une el puerto con la playa.

Consejos

  • Con marea baja, nada o camina hasta La Barra con unas gafas de buceo: es snorkel en pleno centro de la ciudad.
  • Pescado fresco en las terrazas de La Puntilla, al inicio del paseo.
  • La Cícer, junto al Auditorio, es el tramo del surf: allí se concentran las tablas.
  • Consulta la programación del Auditorio Alfredo Kraus: un concierto con el océano detrás del escenario es un plan distinto para una noche de Pride.

Cerca de aquí

  • Vegueta
    Foto: Gerda Arendt · CC BY-SA 4.0

    Barrio fundacional

    Vegueta

    Las Palmas de Gran Canaria nació aquí el 24 de junio de 1478, cuando Juan Rejón plantó el campamento del Real de Las Palmas junto al barranco Guiniguada. Vegueta guarda esa memoria: calles empedradas, casonas con balcones canarios, la Catedral de Santa Ana con su plaza custodiada por perros de hierro, la Casa de Colón y un mercado que despacha desde 1858.

  • Teror
    Foto: Gerda Arendt · CC BY-SA 4.0

    Villa de la patrona

    Teror

    A 543 metros, en las medianías del norte, Teror es el corazón religioso de Gran Canaria: aquí están la Basílica de Nuestra Señora del Pino, patrona de la isla, y la Calle Real de la Plaza, una fila de casonas con balcones canarios, los más antiguos de madera de tea. Los domingos el casco se llena con un mercadillo de dos siglos: chorizo, morcilla dulce, quesos y pan.

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Fuentes