
Foto: Gerda Arendt · CC BY-SA 4.0
La Virgen del Pino
La tradición sitúa el 8 de septiembre de 1481 la aparición de la imagen en lo alto de un pino; desde entonces Teror es el centro de la devoción grancanaria y la Virgen del Pino, patrona de la isla y de la Diócesis de Canarias. La basílica actual se empezó a construir en 1767 sobre templos anteriores, de los que sobrevive la Torre Amarilla, octogonal y de siete pisos, inaugurada en 1708; tiene el título de basílica menor y es Monumento Nacional. Detrás del altar mayor, el camarín guarda los vestidos y las joyas que los fieles han regalado a la imagen durante siglos. Los días 7 y 8 de septiembre miles de peregrinos llegan a pie desde toda la isla y los pueblos traen sus ofrendas en romería.
La Calle Real y los balcones
Del Muro Nuevo a la Plaza del Pino, la Calle Real de la Plaza es la calle comercial de toda la vida, con algunos de los comercios más antiguos del municipio y un aspecto que se fijó entre finales del siglo XVIII y el XIX. Su seña es el balcón: los hay de madera y de hierro forjado, pero los más antiguos y notables son los de techumbre de tejas construidos con madera de tea, que las familias usaban como palcos para ver pasar procesiones y fiestas. El entorno de la basílica es Conjunto Histórico-Artístico desde abril de 1979. En la plaza, de planta irregular, están la Casa Museo de los Patronos de la Virgen, una casona de finales del siglo XVII con capilla privada, y el antiguo Palacio Episcopal, hoy Casa de la Cultura.
El mercadillo del domingo y los sabores
Cada domingo por la mañana, alrededor de la basílica y en la Plaza de Sintes, se monta uno de los mercadillos más antiguos de la isla, con dos siglos de historia y un centenar de puestos: chorizos y morcillas dulces de Teror, quesos, pan, dulces, artesanía y textiles. Las monjas del Monasterio del Císter, fundado en 1882, venden mantecados, truchas, mazapanes y roscos de anís. A menos de un kilómetro del casco mana la Fuente Agria, cuya agua se embotella desde 1982, y a unos dos kilómetros está la Finca de Osorio, con restos de laurisilva y entrada libre.
Cuándo ir
El domingo es el día de Teror: mercadillo, tiendas abiertas en el casco histórico y la basílica llena. Entre semana el pueblo está tranquilo y se recorre en un par de horas. Si vienes por el Pino, en septiembre, cuenta con multitudes y planifica el transporte.
Consejos
- Ve el domingo por la mañana: es cuando Teror es Teror.
- Llévate chorizo y morcilla dulce de Teror, y dulces del Císter para el camino.
- Los días 7 y 8 de septiembre, ven en guagua: la villa se llena.
- La Finca de Osorio, a unos dos kilómetros, es un paseo fácil entre laurisilva y es gratis.



