
La playa
El Ayuntamiento la mide en 2.710 metros de largo y 55 de ancho medio, con bandera azul desde 1990. Los servicios (hamacas, sombrillas, duchas, kioscos con baños) se concentran en el extremo del faro, junto al paseo; cuanto más avanzas hacia la Punta, más espacio y menos gente. El tramo nudista está en la zona que el Ayuntamiento llama la Punta o Cañada de la Penca, frente a las dunas, y en la curva que enlaza con Playa del Inglés se juntan los surfistas. El mar suele estar tranquilo, pero es Atlántico abierto: respeta las banderas.
La Charca de Maspalomas
A un par de cientos de metros del faro, entre la playa y el palmeral, se abre la Charca: unas 4,3 hectáreas de agua que las riadas del barranco y el mar alimentan por turnos, con metro y medio de profundidad media y una salinidad que cambia con las estaciones. El Cabildo la define como el humedal más importante de la isla y forma parte de la Reserva Natural Especial y de la Red Natura 2000. En su orilla oeste hay un observatorio de aves; en un buen día se cuentan más de veinte especies, entre garzas reales, garcetas, correlimos tridáctilos, gallinetas y fochas, y a veces un águila pescadora o un halcón tagarote. Se observa desde el paseo, sin entrar en el agua ni en la orilla interior.
Cuándo ir
Para las aves, a primera hora de la mañana y, sobre todo, en invierno, cuando la Charca recibe a las migratorias; en mayo todavía hay movimiento. Para la playa, cualquier hora con protección: no hay sombra natural. El atardecer desde la orilla, con el faro recortado contra el sol, es la postal que todo el mundo se lleva.
Consejos
- La Charca se mira desde el paseo y el observatorio: no entres en el agua ni pises su orilla.
- Los kioscos tienen baños públicos y están numerados: el 7 es el punto de encuentro LGTBIQ+.
- Con marea baja puedes pasar por la arena al otro lado del faro, hasta la playa de Meloneras.
- Lleva agua y sombra propia: entre el faro y la Punta no hay nada que no sean kioscos.




